
Quentin Blake
Las historias de Dahl mantenían siempre un sentido crudo y cruel de la realidad, disimulado por su fantástica forma de representar el entorno de sus personajes. Su estilo es similar al de su principal ilustrador: Quentin Blake. Su prosa es espontánea y capta lo esencial de cada cosa, de un modo intenso y sencillo. Consigue crear apasionantes secuencias de aventura con un par de líneas, el claro oscuro para presentar atmósferas hostiles y simples gestos para plasmar la vida emocional de sus personajes.
Referencia:
Puerta, G. (2004). El gran gigante bonachón: Roald Dahl. Recuperado de https://www.elcultural.com/revista/letras/El-gran-gigante-bonachon/9737
